hide

Read Next

Hacia dónde va el ser humano, sin glutamina

On Glutamina

Hoy en día ya no se necesita andar: los ascensores han sustituido las escaleras. Todo el mundo viaja en automóvil, tren, avión, moto o bicicleta. Los ejercicios naturales como andar, correr, subir a los árboles, la labranza, el derribo de los árboles con un hacha, trabajar expuestos a la lluvia, al sol, al viento, al frío y al calor han cedido su lugar a muchos deportes que apenas exigen esfuerzo alguno. Afortunadamente deportes de tal exigencia como los que desarrollan los fisicoculturistas, siguen en pie, y la glutamina es un suplemento que les aporta vitalidad.

Solo los más pudientes pueden permitirse vivir en enormes mansiones rodeados de árboles, hierba y flores, algunos con grandes bibliotecas aislados del rebaño, pero como parte del rebaño siente nostalgia por una forma de vida más natural, más cercana a la naturaleza, los menos intelectuales compran un trozo de terreno para instalar todas las comodidades que tienen en su vivienda habitual en lugar de dejar el terreno virgen.

EL SUEÑO DEL CUERPO PERFECTO, SIN MENTE PERFECTA, NO EXISTE

CORRIENDO CON HARRY

On caldo de aventuras

A menudo salgo a correr y no quiero oír el tráfico, los ruidos de la calle, el mío interior. Prefiero desconectar y me cansa un poco la música, repetitiva al final, las radios, la publicidad. Con muchos libros pendientes de leer, la alternativa de los audiolibros me está funcionando. Me divierto, es entretenido y el tiempo, y a veces el cansancio, vuelan. Correr es de cobardes, está bien, puede ser, pero correr con Harry Potter confiere un poco de valentía. Nuestra amistad no fue a primera vista, uno tiene sus prejuicios y huye de bestsellers y de libros para críos. Sin embargo, al convertirme en padre (y ya vamos para casi diez años) encontrar cosas que motiven a tu hijo a leer no es tan fácil, y si cada día sigues la rutina de leer y a la cama, pronto hasta la biblioteca se queda modesta.

Y tras un ¿por qué no?, el mundo mágico del chaval de Londres conquista a pequeños y a adultos poco a poco. Con muchas páginas (también pelis, será inevitable) acumuladas, crecimos juntos y nos plantamos en el quinto de la serie, "Harry Potter y la orden del Fénix", si bien, dada la edad y las circunstancias, la lectura ya se ha hecho privada, independiente. Tochaco voluminoso para un niño de aún nueve, y trama que se hace más compleja, pero no menos amena. Según mi hijo, hago trampas por escuchar en vez de leer (vale, un poco) y es que la falta de tiempo, otras lecturas a medias, y la nostalgia del personaje invitan a la locución. Una única narradora con sus dramatizaciones modestas, y no está tan mal. Muchas horas de diversión y compañía trotando por ahí, con una literatura dinámica y desenfadada, que se burla con fruición y ternura del mundo adulto, rígido, cruel y corto de miras, como uno de aquellos profes que tanto sufrimos en algún momento. Entonces no teníamos varita mágica para hacer los deberes ni cumplir los castigos. Ahora tampoco, pero si quieres contagiarte del valor necesario para afrontar grandes retos cotidianos, el chico de las gafas seguro que no te defrauda (ni tampoco a tus pequeños).

Como colofón, hasta puedes animarte a probar uno de los refrescos preferidos en Hogwarts, cole de Harry, jugo de calabaza.

Rendering New Theme...