hide

Read Next

EL ENFOQUE EN LA ERA DEL A TONTAMIENTO DIGITAL

On Mindfulness path

Vivimos en una época con los mayores adelantos científicos, tecnológicos y en particular, asombrosos en el tema de comunicaciones instantáneas, información, tanto visual como auditiva por toneladas está disponible, como nunca antes. Todo esto, supone una inmensa posibilidad de desarrollo personal, estudio, conocimiento, experiencia de las mejores mentes al alcance de la mano, lo cual es desde toda óptica impresionante y casi increíble, al menos para las personas que como yo, ya pasamos el medio siglo de vida.

Sin embargo, como en todo, el uso inadecuado de las herramientas, puede ser contraproducente y esta no es la excepción.. Hay tanta, pero tanta información y facilidad de comunicación instantánea, a voluntad, sobre todos los temas, que este exceso se ha transformado en la distracción - dispersión ( léase atontamiento digital ). No te ha pasado que usas el internet para hacer alguna tarea, una investigación, un trabajo, y te encuentras de pronto inmerso en chequear tu Facebook, tu tweeter, tus redes sociales, te pones a jugar, a ver videos, a chatear, etc. etc. y cuando te das cuenta han pasado horas y no has hecho nada concreto de tu trabajo o tareas? Y esto no solo en la casa, sino en la oficina o en la universidad. No te has sentido un atontado digital? Y no solo es la perdida de efectividad en tus trabajos, sino la pérdida de comunicación , que paradoja, con tu entrono real, con la persona que está a tu lado, cuando estás con tus dispositivos digitales, en la cena, en una reunión, en un encuentro con clientes?

Porqué sucede esto? Aquí unas pocas a razones:

LA HISTORIA DE UN BESO

On caldo de aventuras

Señoras, caballeros:

Bienvenidos otra vez a un nuevo San Valentín, un día sin igual para hablar de amor sin sentirse demasiado incómodo. Por cierto, ¿recuerdan ustedes su primer beso romántico? El mío fue perpetrado en un baile del instituto, cuando aún había ocasión de bailar agarrado. No hubo demasiados preámbulos, y aquella simpática pelirroja y yo nos besamos como si no hubiera un mañana... Y efectivamente, al día siguiente ya se había olvidado de mí, como si todo hubiera ocurrido en mi imaginación, frustrando mi pasión de novato.

Puede que desde entonces arrastre esa asignatura pendiente. La realidad, comparada con nuestras ilusiones, suele ser un desastre, o una copia de mala calidad. Así que voy a confesar que cuando me siento blando y nostálgico, y en el fondo necesito conectar con ese lado inocente y feliz que duerme escondido en algún cajón olvidado, cuando me siento más azul... acudo al blanco y negro, a los queridos musicales de los años treinta, y cómo no, a los incomparables Fred y Ginger.

¿Y dónde podía encontrar yo mejor ejemplo de amor ideal? Sus comedias sentimentales y desenfadadas, de diálogo chispeante, en medio de unos decorados teatrales, fabulosos, y donde un baile o una canción (con temas memorables de Irvin, Gerswin o Porter, clásicos todavía hoy) solucionan cualquier conflicto de pareja. La complicidad, el talento, la química entre ambos hacía pensar inevitablemente que eran algo más en la vida real. Siempre ha habido rumores sobre su posible relación, incluso las malas lenguas decían que se llevaban fatal. ¿Cómo podía ser? Hasta el punto de que el público se preguntaba, despúes de varias películas de amor y final feliz, cómo era posible que nunca, absolutamente, se besaran en la pantalla.

Rendering New Theme...