La jornada barroca

un blog de reflexion

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El problema de La Nada aún se mete en el mundo moderno

La cuestión filosófica en el mundo moderno [ o según algunos posmoderno, aunque yo me referiría a el como metalector, es decir, la circunstancia cultural de hacer lecturas del acto de la lectura] parece más bien ubicada en una especie anaquel olvidado dentro de una biblioteca dejada a la mano de Dios en medio de un típico paraje urbano. Hoy recibe el titulo de sección que hay mantener con fines de exhibición sobre lo que fue en el pasado hacer la pregunta sobre La Nada Pura y El Ser mismo.

Pero en medio de la mensura descrita, milagrosamente, preguntar original de la filosofía se brota fuerte y activo en el mundo pues por el contorno dinámico donde bordea nuestra forma de e-xistir es requerida la punción salvaje que modifica el discurso que sale de la consideración del Ser y La Nada. Hoy estamos llenos de producción, de información y de mecanización, pero urgentemente necesitamos creatividad desde una mente vacía, de opiniones y apariencias, y saturadas de la intuición que nos descubra la relación secreta del todo con el todo... allí está el trono donde se mete la filosofía en el mundo de hoy.

Intuiciones de un don nadie

On Intuiciones de un don nadie

Por alguna razón mi relación con la escritura siempre ha sido impulsiva y ambivalente. He escrito poco y cuando lo he hecho ha sido de un modo más bien intenso. El ejercicio ha sido en general ansioso en su proceso y relativamente sorprendente en sus resultados. Esto último al menos por un par de razones disímiles, aunque ambas tienen que ver con el problema de las expectativas: por una parte la distancia entre lo que pensaba que escribía y lo que finalmente queda en el papel suele ser mucho más grande de lo planeado. Por otra, esa diferencia suele ser mucho más intensa y compleja de lo que cualquier planificación pueda anticipar. En otras palabras: cuando escribo quiero decir algo y termino usualmente diciendo otras cosas –buenas, malas, interesantes, horribles, cursis, agudas- que al leerlas me parecen ajenas. Y es que efectivamente antes del momento mismo de escribirlas probablemente no estaban ahí.

De todas maneras no se trata de algo agradable ni en proceso ni resultado. La escritura ha sido siempre para mí, y a eso voy en el fondo, resistencia. Pero ha sido, al mismo tiempo una especie de obtención, sufrida, tironeada y de algún modo satisfactoria, de un margen de novedad respecto tanto de lo ya dicho y hecho por otros como por mí mismo.

A ver cuánto dura (si es que dura) este nuevo intento de escribir algo medio privado y medio público. Lo que sea, para hacerme entrar, como dice Roberto Merino, a la “órbita del compromiso”. Ojalá sea uno más feliz, menos académico y serio. Uno ligado a esas "metafísicas perdidas por los rincones de los cafés de todas partes, las ideas casuales de tanto casual, las intuiciones de tanto don nadie" señaladas por el Pessoa de Vila-Matas.

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